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¿Sabes que se te olvido poner en la resolución del 2020?

Actualizado: 4 feb 2021

Seguramente tu lista de resoluciones te enorgullece y estoy segura de que podrás cumplirla casi o totalmente lo cual ¡es fantástico!, pero ¿Tu lista incluye todos los aspectos que debes tener en tu vida bajo control?

Plantear metas de bajar de peso, cambiar de trabajo, comprar una casa o un nuevo carro e incluso obtener más dinero, son metas comunes en las resoluciones del nuevo año, pero ¿quién hace resoluciones para aprender a manejar los conflictos, desarrollar la autoestima, pasar más tiempo con la familia, desarrollar su inteligencia emocional o enseñarles a sus hijos? Estoy segura de que muy pocas personas lo hacen y ¡espero que tu estés dentro de estas cortas estadísticas!


Si lo piensas un poco, ¿crees que una persona que está pasando por una situación de divorcio o por no ir tan lejos es alguien celoso, podría cumplir una meta de bajar de peso? ¡Claro que no! Porque los estados emocionales tendrían una incidencia en su metabolismo y a la hora de plantear una meta como “bajar de peso” los problemas emocionales, preocupaciones, estrés o incluso carencias podrían ser el primer saboteador de esta meta.


Sabiendo esto, a continuación, te brindo algunas consideraciones para que puedas revisar tu lista de resoluciones para este 2020.


Pregúntate si eres feliz: Aunque parece una pregunta simple de responder, dentro de la respuesta hay un mar de alternativas que debes considerar para cubrir el concepto de Felicidad, entendiendo que este es una sensación de bienestar y realización que experimentamos de forma duradera donde no hay necesidades que apremien, ni sufrimientos que atormenten.


Para alcanzar una meta o esa resolución que te propusiste, debes tener la felicidad dentro de ti o al menos debes ser consciente de lo que no te hace feliz (el miedo, el rencor, la envidia). Estas son algunas de las barreras que te impedirán ser feliz contigo mismo, y por ende no te permitirán discernir si esa meta realmente te causara felicidad “Porque a nivel emocional nadie te puede dar lo que no posee”, en palabras mas claras, “bajar de peso no te hará feliz si contigo mismo no eres feliz”.


Pregúntate si haces feliz a tu familia: Y si consideras que esta también es otra pregunta sencilla, pregúntate ¿qué significa hacer feliz a alguien?


La presión que ejercen los familiares y el resto de las personas en tu entorno también puede suponer un lastre en aras de alcanzar la Felicidad ¡Así es! Hacer feliz a otro, resulta en ocasiones una tarea complicada, que te aleja no solo de ti mismo, sino de tus logros.


Que tan exigente eres: Otro de los grandes dilemas a los que se enfrenta una persona para cumplir una meta es su nivel de exigencia “consigo mismo”, el desconocimiento de ese nivel de exigencia (la mayoría de las ocasiones) te hace plantear metas inalcanzables terminando con una sensación de fracaso. Este punto de inflexibilidad o autoexigencia está en la conciencia y no tiene que ver con la capacidad de la persona, tiene que ver con todos los elementos emocionales asociados al logro además de los elementos de un entorno adecuado que debe propiciarse para lograr una meta.


Como reaccionas ante los fracasos: La auto decepción o el desprecio entran en escena cuando una persona no puede alcanzar una meta, por lo general esa reacción inicia en casa, en nuestro espacio más íntimo, donde se expresa el mal humor como consecuencia a la falta de logro, afectando a todos los miembros de la familia y generando una reacción en cadena que muchas veces termina en violencia, conflictos y hasta el divorcio. Realizar un plan y poner el fracaso como una posibilidad, no es algo inadecuado, por el contrario, te permite visualizar “aunque te desagrade” ¡y no es lo que quires! “un posible escenario” y tomarlo en cuenta, puede darte soluciones ante las posibles sensaciones que se puedan generar en ti ante la falta de éxito.


Por último ¿Cómo te comunicas? ¿Piensas que en una resolución o deseo no hay comunicación? ¡Por supuesto que sí! Es una comunicación contigo mismo, donde el deseo surge de un pensamiento y tiene una emoción relacionada hacia el logro o el fracaso, pero si no conoces los elementos inmersos en la comunicación, te darás cuenta que será muy difícil terminar este año con el cumplimiento de todas tus resoluciones, por eso aquí te los comparto.


El emisor (ósea tú), el receptor (que también eres tú, aunque muchas veces no te quieras escuchar), el código (que es la forma en que interpretaras y sentirás las resoluciones o metas, es decir tu señal o indicador personal), y por supuesto el mensaje (que debes aprender a expresarlo claro y sin las banalidades de querer algo para complacer a otros).

Cuando aprendemos a comunicarnos con nosotros mismos el discernimiento se afina y entonces te conviertes en una persona asertiva, la cual estoy segura tendrá muchos logros en este 2020.







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